Gobierno ahora es cliente del Fonart

El plan para reactivar el Fonart contempla que las dependencias que sustituyan sus insumos por productos artesanales

El Fonart es un acopio cuyo precio pone el artesano, y le agrega 40 por ciento de costo de operación
El Fonart es un acopio cuyo precio pone el artesano, y le agrega 40 por ciento de costo de operación". Emma Yanes titular de Fonart

Con la compra de macetas, vasos, floreros, bolsas y otros insumos de uso cotidiano que se utilizan en las oficinas públicas, el gobierno federal busca reactivar la producción artesanal nacional. La estrategia principal que el Fondo Nacional para el Fomento de las Artesanías (Fonart) implementará ya como parte de la Secretaría de Cultura, será convencer a otras oficinas, y también a la iniciativa privada, de que sustituyan sus insumos por productos artesanales.

La idea fundamental es que el gobierno y la iniciativa privada vean a la artesanía como parte de sus insumos cotidianos, es decir, cambiar esas botellitas de agua espantosas, también hay botellitas de vidrio preciosas; en lugar de una taza de plástico, vasos de pepita. Junto con las Casas del Artesano estamos tratando de hacer un gran catálogo nacional para levantar la mano y decir: ‘podemos ser parte del desarrollo económico y del ahorro del gasto público, dice Emma Yanes Rizo, titular del Fonart.

En entrevista con El Heraldo de México, la funcionaria dice que no se trata de que las oficinas de gobierno compren por comprar, sino que lo que ya gastan, lo consuman a los artesanos a través de su intermediación. Si una botella de agua cuesta diez pesos y un vaso de pepita 25 pesos, pues sí, cuesta menos, pero el problema es que al año te echas por persona 10 botellitas de agua y el vaso te queda por 25 todo el año.

Con estas compras, piensa, además se hermosearían las oficinas y se ahorraría en el gasto público, aunque aún no sabe en qué proporción.

El Fonart es otra de las instituciones gubernamentales que ha tenido que enfrentar los drásticos recortes presupuestales del inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador. Durante los primeros seis meses dejó de recibir los 250 mdp que, a manera de subsidios, le entregaba la Secretaría de Desarrollo Social (hoy Bienestar).

La medida, señala Yanes, implicó que se detuvieran los apoyos que se venían otorgando a los artesanos (de capacitación, producción y proyectos estratégicos) y que se cancelara el acopio o compra directa de sus productos para surtir las tres tiendas con que cuenta el Fonart. Ahora, con dinero de la Secretaría de Cultura, la dependencia arrancará sus actividades, pero también con un presupuesto disminuido.

Como iba a ver este cambio (de secretaría), nos dejaron cero en subsidios porque los de Bienestar dijeron que ya estaríamos en Cultura y no nos dieron subsidios; ahora vendrán de parte de Cultura, probablemente sea menos porque ya estamos a medio año, vamos a arrancar con 50 mdp, señala.

Yanes dice que el gobierno federal no gana con las artesanías que vende en sus tiendas, sino que sale tablas. Al precio que decide el artesano para su producto, la dependencia agrega 40 por ciento de su costo para sufragar sus gastos.

Como parte de Cultura, los
establecimientos son tiendas-museo.

Si se hacen las sumas de manera capitalista, estamos hablando de que con lo que cuesta el transporte, la renta, la luz, Fonart no saldría ganando, pero si puede mantener las tiendas, señala. Actualmente, sólo cuenta con tres establecimientos: el de avenida Patriotismo, el de Paseo de la Reforma y uno más en el Aeropuerto.

A finales de este año, la funcionaria estima que podrá abrir nuevamente la tienda que se ubica sobre avenida Juárez, que resultó afectada por los sismos de 2017; los seguros se hacen cargo de las obras: están en la asignación de los recursos y si todo va en orden, en diciembre estará habitable, no al 100, pero ya podemos regresar. Ahora como parte de Cultura, agrega, los establecimientos son tiendas-museo, donde además de comprar artesanías, se pueden recorrer para conocer más de la producción mexicana.

Por Luis Carlos Sánchez

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