“Escritor, el más solitario de los oficios”

Eric Nepomuceno está en México para presentar Las tres estaciones, su segundo libro de cuentos publicado por editorial Almadía

LETRAS. Nepomuceno es uno de los mejores cuentistas en lengua portuguesa. Foto: Especial
LETRAS. Nepomuceno es uno de los mejores cuentistas en lengua portuguesa. Foto: Especial

Para el brasileño Eric Nepomuceno, el libro es un mensaje que uno pone en una botella y la tira al mar. Por desgracia, casi nunca se sabe quién la recoge.

El más solitario de los oficios es el de escritor. Un cantante, un cineasta o un dramaturgo ven la reacción del público; un escritor no. Mi libro lo olvidas en un café, lo dejas en un taxi, si no te gustó lo regalas, aseguró el autor que está en México para presentar Las tres estaciones, su segundo libro de cuentos publicado por editorial Almadía.

En una ocasión sí se enteró del alcance de su literatura. Conocí a una chica a la que su marido la había conquistado enviándole cartas que eran fragmentos de cuentos míos. Ese mensaje llegó a buen puerto. Cuando me encontró y me lo comentó, le dije: tú tenías que haberte casado conmigo.

Nuestro país no le es ajeno. En la década de los 80 vivió en la Ciudad de México. Durante los años 90 participó en las primeras ediciones de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a donde regresó este año como invitado del programa Destinacao Brasil, dedicado a derribar los muros entre la literatura brasileña y las de América Latina, algo que él hizo desde hace mucho tiempo.

Al preguntarle qué extraña de esa época, sin dudarlo responde: Mi juventud. Eran mis años jóvenes. Lo que más extraño es mi casa, mi barrio (vivió en la Condesa y Coyoacán), mis amigos y mi hijo pequeño.

También vivió durante un tiempo en un departamento cercano al Parque Hundido, que le rentaba el escritor Juan Rulfo, él fue como un padre para mí durante los años que estuve aquí. De hecho, Pedro Páramo, El llano en llamas y El gallo de oro son conocidos en lengua portuguesa gracias a la traducción de Nepomuceno. Traduzco a mis amigos. Muchas veces me pidieron traducir autores que yo respeto o admiro, pero que no son parte de mi mafia. Yo me guío por los afectos. Juan Villoro y Ángeles Mastretta entran en esa selecta lista.

No duda en elogiar el trabajo de Almadía, que anteriormente publicó el compendio de cuentos Bangladesh, tal vez: esas dos ediciones son las más hermosas que he tenido.

 

Por  ENRIQUE SAAVEDRA

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
ArtesEn su trabajo, se puede ver distintas figuras de mariachis, pescadores, vendedores de elotes, jimadores, maestros, doctores, entre otros; todos con una particularidad: son de cuerpo gordito FOTO: Cortesía

Mexicanos en “esculturas gorditas”