El arte detrás de las rejas

La exposición "El Arte Detrás de las Rejas" presenta 14 obras realizadas por menores que viven en la cárcel, y cuyas ventas servirán para mejorar su calidad de vida

 En la exposición hay 14 piezas de artes de los
pequeños que viven en el reclusorio. Foto: Pablo Salazar Solís
En la exposición hay 14 piezas de artes de los pequeños que viven en el reclusorio. Foto: Pablo Salazar Solís

En México hay un estimado de 800 niños, menores de seis años, que han nacido en cárceles o han llegado a muy temprana edad. En estos sitios existen guarderías para los hijos de las reclusas; sin embargo, los recursos con los que cuentan estos centros de desarrollo infantil son limitados, por lo que la artista Ana Fenoll Castillo, con apoyo de la asociación Reinserta y la galería Baga 06, busca recaudar fondos para mejorar su calidad de vida a través del arte.

El Arte detrás de las Rejas es una exposición con 14 obras realizadas por niños que viven en Centro Femenil de Readaptación Social de Santa Martha Acatitla.

Dichas piezas fueron intervenidas por pintores y escultores, como Jorge Cejudo, Lorena Sierra, Andrés Palomar, Pablo Benllure, Carlos Coss, entre otros, quienes se comprometieron con la causa a través de su trabajo y le dieron una ejecución técnica a las obras de los niños.

Esta iniciativa artística nació de la inquietud de Ana Fenoll Castillo, una joven de 19 años que se interesó por mejorar las condiciones de vida de los llamados Niños invisibles, mediante un curso de arte terapia.

Cuando me di cuenta de que había muchos niños que estaban naciendo y creciendo dentro de las cárceles, decidí hacer algo para apoyar, mejorar sus días y la manera idónea que encontré fue el arte terapia, aseguró.

Durante seis meses, Fenoll impartió la terapia a los menores, con la intención de utilizar el arte como una vía para tratar miedos, bloqueos personales, traumas del pasado, entre otros trastornos que comúnmente se generan en los niños que han tenido estímulos muy distintos a los de los infantes que viven en libertad.

Fenoll aseguró que las condiciones dentro de las cárceles son difíciles, pero las madres encuentran un motivo de seguir adelante en sus pequeños: Mi experiencia en la cárcel fue muy conmovedora, jamás en mi vida había ido a una, y creía que iba a ser un lugar aterrador, pero a pesar de que el ambiente es muy pesado, me recibieron muy bien y fui a conocer el Centro de Estudios Infantil, donde trabajé el arte terapia con pequeños de 3 a 5 años.

Uno de los proyectos de Fenoll es generar una ludoteca dentro del reclusorio. Foto: Pablo Salazar

UNA TAREA DIFÍCIL

Fenoll afirmó que inducir a los infantes fue un reto, pues la mayoría se negaba a participar en las actividades artísticas: Al inicio fue muy difícil, pues la mayoría de los niños tenía conductas muy violentas. Algunos guardan mucho rencor a sus madres por tenerlos ahí, pues ellos están conscientes de su condición, y creo que éste es el principal motivo por el cual se negaban rotundamente a pintar, pero mientras pasaban las sesiones lograron canalizar más sus sentimientos y plasmarlos en el arte, aseveró.

El arte detrás de las rejas es un proyecto altruista que une al público espectador con la vida dentro de estos espacios de readaptación social, el arte con causa contribuye a los programas que dan una vida más sana, con mayor esperanza, más arte y menos violencia a los infantes que habitan entre esas grises paredes.

La exposición está montada en Baga 06, ubicada en Pedro Luis Ogazón 59, Guadalupe Inn, y podrá visitarse hasta el 21 de junio.

El arte ayuda a los niños a canalizar sus emociones. Foto: Pablo Salazar
Por Fanny Arreola

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