Diego Rivera y Frida Kahlo, la historia de un destructivo y enfermizo amor

Su relación estuvo muy lejos de ser perfecta; según relatan las cartas de la pintora, hubo infidelidad y traición por parte de ambos

Frida y diego se casaron en 1929, pero él ya tenía un largo historial amoroso en el que se contaban las pintoras rusas Angelina Petrovna y Marevna Vorobe-Stebelska. Foto: Especial

Este 24 de noviembre de conmemora 61 años de la muerte del famoso muralista mexicano Diego Rivera.

Rivera en Guanajuato un 8 de diciembre de 1886 y falleció el 24 de noviembre de 1957 en la Ciudad de México.

Fue un destacado artista de ideología comunista, famoso por plasmar obras de alto contenido social en edificios públicos.

Fue creador de diversos murales en distintos puntos del ahora llamado Centro Histórico de la Ciudad de México, así como en la Escuela Nacional de Agricultura de Chapingo,​ y en otras ciudades como Cuernavaca y Acapulco, norteamericanas y sudamericanas.

En cuanto a su vida personal, estuvo casó con la pintota Frida Kahlo.

Frida conoció a Diego cuando éste se encontraba pintando el auditorio de la preparatoria en la que ella estudiaba.

Unieron sus vidas en 1929, pero él ya tenía un largo historial amoroso en el que se contaban las pintoras rusas Angelina Petrovna y Marevna Vorobe-Stebelska. Fue esposo de la primera y tuvo una hija con la segunda.

La pintora mexicana se obsesionó con tener un hijo, pese a las secuelas que le dejó el accidente que sufrió en su juventud, quería ser madre. Lo intentó en más de una ocasión poniendo en riesgo su vida y dejando de lado los problemas que tuvo con el pintor a raíz de esta decisión.

Frida y Diego acordaron mantener una relación abierta. No podían estar juntos y tampoco separados.

En las cartas que la pintora escribió se puede leer el amor que sentía por el muralista y la obsesión que llegó a sentir por él.

Estando casados, Diego sostuvo un romance con Cristina, hermana de Frida. Esto sumió a la pintora en una fuerte depresión, pues ya había tolerado varias infidelidades. A partir de entonces, decidieron seguir juntos, pero en una relación abierta, algo poco común para su época.

En una de las cartas en las que relata la reacción de Diego al ver sus cuadros, se puede leer: Diego del alma recuerda que siempre te amaré aunque no estés a mi lado. Yo en mi soledad te digo, amar no es pecado a Dios. Amor aún te digo si quieres regresa, que siempre te estaré esperando. Tu ausencia me mata, haces de tu recuerdo una virtud. Tu eres el Dios inexistente cada que tu imagen se me revela. Le pregunto a mi corazón por que tu y no algún otro. Suyo del alma mía.

En 1937, León Trotski llegó a México, huyendo de Rusia. Al sentir admiración, rivera le apoyó para que estableciera en el país. Y quizá, por venganza, Frida inició una relación con el soviético.

En 1939, tanto Diego como Frida decidieron divorciarse, pero jamás perdieron contacto.

Una vez divorciados, ella le escribió: Ahora que hubiera dado la vida por ayudarte, resulta que son otras las ‘salvadoras’… Pagaré lo que debo con pintura, y después aunque trague yo caca, haré exactamente lo que me dé la gana y a la hora que quiera… Lo único que te pido es que no me engañes en nada, ya no hay razón, escríbeme cada vez que puedas, procura no trabajar demasiado ahora que comiences el fresco, cuídate muchísimo tus ojitos, no vivas solito para que haya alguien que te cuide, y hagas lo que hagas, pase lo que pase, siempre te adorará tu Frida.

Cuando Frida perdió la vida en 1955, Diego se limitó a decir: Yo me he dado cuenta que lo más maravilloso que me ha pasado en la vida, ha sido mi amor por Frida.

Por REDACCIÓN EL HERALDO DE MÉXICO
jram

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