Deja 25 años de legado

Héctor Rivero Borrell se despide como Director del Museo Franz Mayer; en entrevista, recordó sus momentos más importantes al frente de este espacio

FOTO: Nayeli Cruz
FOTO: Nayeli Cruz

Héctor Rivero Borrell le cuesta trabajo recordar la primera vez que llegó al Museo Franz Mayer, todo estaba hecho ruinas, este recinto que antes fue el antiguo Hospital de San Juan de Dios, fue restaurado en su totalidad, columna por columna, piedra por piedra, dijo el diseñador industrial, el cual deja su cargo como director de este espacio, tras 25 años de estar al frente.

Rivero Borrell fue invitado en 1993 a dirigir este espacio por Eugenio Sisto, quien inauguró el museo el 15 de julio de 1986; actualmente cuenta con más de 11 mil objetos que el alemán Franz Mayer Traumann coleccionó desde 1933.

El primer empleo de Rivero Borrell en el museo fue como ayudante del director, así decía mi contrato. Uno de los mayores retos fue, primero, atraer a más gente, en los 80 hicimos un estudio de público y nos dimos cuenta que había una generación a la que no le atraía el museo, decían que era aburrido, elitista y clasista por nuestro lenguaje académico.

 

 

FOTO: Nayeli Cruz

Romper con estos juicios no fue sencillo, comenzamos a pensar en cómo podríamos cambiar esa percepción; así que hicimos conciertos, eventos nocturnos (antes que las noches de museos) y a generar alianzas estratégicas para tener distintos públicos.

Antes de eso, según Rivero, fue importante definir el concepto del Franz Mayer, teniendo en mente la problemática, pensamos en especializarnos en diseño y arte del siglo XVII y XVIII, sin perder el origen de nuestros objetos de colección.

Fue así que se arriesgaron en ser de los primeros espacios en México en dedicarse a la difusión y estudio del diseño y el arte decorativo. La exposición que marcó un parteaguas en la conformación de este concepto fue la del finlandés Tapio Wirkkala, uno de los pioneros en diseño industrial.

En ese momento, el patronato no le dio la importancia de este suceso, pero era la primera vez que una exposición así llegaba al país, fue también como comenzamos a vincularnos con la modernidad mundial.

Para que este recinto haya sido sede de exposiciones como el World Press Photo, Van Beuren o Barbie, 50 años de historia, primero existió una apertura del patronato para generar alianzas internacionales, también se ha dicho que contamos con bastantes recursos, pero lo que nos permite sobrevivir son estos acuerdos.

Para ejemplificar esto, Rivero expuso un caso; con la exposición Silla mexicana, curada por la historiadora Ana Elena Mallet en 2016, cada diseñador se encargó de llevar su pieza, cuando me dijeron que traían más de 100 sillas, sólo pensé en cuánto iba a costar traer todas hasta acá, pero afortunadamente la gente involucrada siempre nos ha apoyado.

LOS TESOROS DEL MAYER

Según Cristina Esteras, experta en platería novohispana en México, contó Rivero, la colección del Mayer es tan rica y diversa que con ella se puede escribir la historia de la platería en México. Otra de las joyas del museo es el conjunto de muebles del siglo XVII y XVII que Mayer afianzó durante toda su vida. Estos objetos son impresionantes y únicos.

 

FOTO: Nayeli_cruz

Rivero se considera un enamorado del arte, desde pequeño, contó, se iba con su familia a Michoacán, Puebla, Guanajuato y Oaxaca a visitar las iglesias y las edificaciones históricas.

Sobre el legado que quiere que conserve la próxima persona que llegue a dirigir este espacio dijo que, todas las personas estamos de paso, no quiero dejar responsabilidades ni compromisos, estoy satisfecho con todo el trabajo que todo el equipo ha hecho: posicionar a este museo como uno de los más importantes de México.

por Scarlett Lindero

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