Arte vs violencia en la 4T

Después de trabajar con hijos de policías caídos en servicio, el artista plástico estableció comunicación con el gobierno federal para aplicar su metodología

OBRA. El artista posa frente a las obras que realizaron los niños durante su taller. Foto: Leslie Pérez.
OBRA. El artista posa frente a las obras que realizaron los niños durante su taller. Foto: Leslie Pérez.

El anhelo, dice Emiliano Gironella Parra (Ciudad de México, 1972) es cambiar el paradigma acerca del policía. ¿Qué significaría que un policía invitara a artistas a trabajar por la paz? Cambias la idea del policía represor, de Echeverría, del PRI, de El Negro Durazo por el policía que proteja la paz, que sea custodio de la paz, dice.

Desde la llamada guerra contra el narco del calderonismo, el artista plástico comenzó a trabajar con los hijos de policías que la batalla dejo huérfanos. A través de su fundación Manos manchadas de pintura organizó talleres, montó una exposición y filmó el documental Cicatriz Arte, donde visibiliza a las víctimas.

Inmerso el país en una nueva etapa con el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, el trabajo de Gironella está ahora en la mira de la 4T. A nivel federal, ha llamado la atención de Olga Sánchez Cordero, secretaria de Gobernación y ya estableció contacto con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Alfonso Durazo y con las secretarías de la Defensa Nacional y Marina, para tratar de implementar su proyecto como una política pública de esta administración.

A nivel local, también esta trabajando: en entrevista con El Heraldo de México adelanta que junto con el secretario de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México, Jesús Orta Martínez se planea la creación de Pax, Espacio por la Cultura y la Paz, un lugar que se pretende instalar en el actual Museo del Policía (en Victoria 82, col. Centro) y que intentara, a través del arte, cambiar la vilipendiada imagen del policía capitalino.

A partir de la primera experiencia, queremos ir caminando hacia adelante, con metas claras: visibilizar a las víctimas, trabajar con los heridos de forma permanente como política pública y después, reconocer a los que son héroes, a los que tuvieron actos de valentía, el policía que te protegió y agarró al ladrón, saber que hay que dignificarlos, pero también tratar la parte de los derechos humanos para que hagan mejor su chamba, explica.

En 2011 inició el proyecto cuando un alto funcionario de la Policía Federal no supo constestarle qué sucedía con los hijos de los efectivos caídos en servicio: Me dí cuenta que no había una fundación que los apoye, que las viudas y los niños no se conocían entre ellos, y oyendo las historias de cómo habían perdido a sus padres, que eran hijos de héroes. Hice una fundación y después me di cuenta que también estaban los policías heridos a los que nadie oía y no daban voz.

Gironella piensa que el arte puede generar empatía con las víctimas de la violencia: El arte es una cuestión totalmente lúdica; la religión católica es la campaña de publicidad más exitosa en la historia de la humanidad y se hizo a través de arte; el arte es lo que queda de una sociedad y si nosotros como artistas no generamos empatía con esas victimas, seríamos irresponsables.

Otro tema también es parte de la discusión: Hay que reflexionar cómo hemos permitido que una planta como el cannabis mate tanta gente; uno de los temas de la agenda es su despenalización, dice.

POR LUIS CARLOS SÁNCHEZ

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