Con arte barrial se revela historia tapatía

El edificio de la ExBilioteca Pública en el Parque Agua Azul, será una de las sedes del proyecto artístico en Guadalajara

Antes de elegir los inmuebles se hizo un mapeó para evitar riesgos en materia de protección civil Foto: Especial

Espacios revelados es un proyecto artístico para contar la historia y cultura tapatía con ojos de creativos locales y extranjeros que tiene como escenario edificios abandonados y terrenos baldíos.

Inicialmente se seleccionaron espacios que tienen que ver con la arquitectura moderna de la ciudad, como la antigua central camionera, el parque Agua Azul, el barrio de Analco. Comenzó la idea creativa con artistas locales y posteriormente arribaron artistas extranjeros (chilenos, españoles, brasileños, venezolanos) para dialogar con la comunidad y lograr contar sus historias con herramientas teatrales, pictóricas, de danza, arte sonoro y video.

Al ubicar los barrios tradicionales se tomó en cuenta la problemática delincuencial que impera en algunos de ellos, así como también las condiciones de seguridad de los inmuebles para albergar eventos masivos. Se realizó un mapeo para identificar los edificios de interés cultural e histórico. Este proyecto una muestra de cómo esos espacios pensados para vivir, finalmente fueron abandonados o subutilizados. Acotando ese criterio, se mapeó y se eligió el sector del Agua Azul, la zona centro, el barrio Analco, comentó a El Heraldo de México, la coordinadora general de Espacios Revelados, Carmina Aguirre.

Antes de elegir los inmuebles se hizo un mapeó para evitar riesgos en materia de protección civil y seguridad tanto en los edificios abandonados como niveles delincuenciales. El proyecto se socializó y los vecinos se comprometieron enriqueciéndolo historias, compartiendo fotografías y hasta garantizando la integridad de todos. Al arribar los artistas de Latinoamérica y España se revisó la propuesta para descartar errores (al elegir inmuebles y proyectos creativos), priorizando cómo imaginamos el futuro, la memoria, la problemática de género. Hay diversas temáticas y diversas disciplinas artísticas, añadió.

Por ejemplo, en el tradicional barrio de Analco se contará la mayor tragedia que ha vivido la ciudad, pero aderezada con arte. La mañana del 22 de abril de 1992 una fuga de gasolina por el drenaje, en el subsuelo, provocó una serie de explosiones que alcanzaron 13 kilómetros (varias cuadras de zona habitacional y comercial). Según las autoridades, en la tragedia murieron más de 200 personas, 69 desaparecieron, mil 300 resultaron con amputaciones y otras lesiones. Ahora con este proyecto artístico se pretende que tanto habitantes de la zona como visitantes caminen por esas calles que explotaron, y al hacerlo escucharán las voces de los testigos de la tragedia en medio de obras teatrales y pictóricas para resaltar la resiliencia mostrada por los sobrevivientes.

El diálogo con las personas es el principal material de construcción. Nuestra obra se llama ‘A este lado del río, solo silencio’, es un audio-guía, las personas van a ir escuchando (con audífonos) parte de la historia de las explosiones, a través de (la voz) de personas que viven en el barrio y que fueron testigos de las explosiones, sobrevivieron, algunos perdieron a familiares cercanos. Entonces todo lo que vamos armando dramatúrgicamente va relacionado a lo que ellos nos entregan de primera fuente, detalló Pilar Ronderos, de la compañía chilena La Laura Palmer.

Se trata de teatro documental y videográfico pero es en la calle, es un recorrido, van a haber estaciones, el público va a poder encontrarse con la historia, de primera fuente. El recorrido parte en la Calzada Independencia y Aldama donde fue la primera explosión. Ahí, Víctor (comerciante) nos cuenta la historia de su familia integrada por vendedores ambulantes y como el comercio se paró ahí. El público va cruzando esa división de la ciudad, es una construcción mitológica, van las personas ingresando al barrio (de Analco) y adentrándose a la historia, añadió Italo Gallardo.

Mientras que Roberto Collio – responsable del arte visual y sonoro-, subrayó que no pondría en duda que el arte es una forma de cicatrizar, sanar. Es una pequeña oportunidad para reflexionar y no olvidar, muchas veces para no olvidar hay que mantener la herida abierta… Utilizamos el territorio como escenario, nos permite reflexionar sobre nuestras propias prácticas en la comunidad o diálogo social, que a veces se convierte en dialogo político. Eso como puntapie de reflexión es muy interesante.

Del 6 al 15 de marzo, el arte arribará a estos 16 espacios urbanos que muestran la existencia de una identidad latinoamericana compartida, una forma de democratizar la cultura. Los visitantes disfrutarán de estas obras de forma gratuita.

Por: Adriana Laura

dhfm

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