Un clásico en acrobacia

Tras cuatro años de preparación, llega a los escenarios mexicanos El Cascanueces una adaptación del clásico decembrino que mezcla danza, pantomima y circo

FOTO: Especial
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La historia de la niña que recibe un juguete en Navidad y éste cobra vida para llevarla a un mundo mágico es una tradición de esta época, pero ahora se puede disfrutar no sólo con los bailarines clásicos, sino en una versión con acróbatas circenses que vuelan por los cielos con El cascanueces acrobático.

Somos acróbatas que también danzamos, así se define el Grupo Acrobático Dalian en palabras de su estrella principal Zhou Yanting. En escena, ella camina sobre los hombros de su compañero, Li Dongzhe, y se para de punta en una sola pierna sobre su cabeza.

Formados en la escuela tradicional china de acrobacia, estos jóvenes forman parte de un grupo de 150 artistas y presentan un espectáculo que les ha tomado cuatro años preparar.

La acrobacia no es un arte en desuso, sino una rama de la cultura que forma artistas respetados en China y que aparece en funciones de teatro tradicional, pantomima y danza. Quienes se dedican a esta disciplina, lo hacen desde muy pequeños y desarrollan una gran fortaleza física a la par de la disciplina y un sentido de fuerte responsabilidad.

Entre sus deberes profesionales está el saber cuidar del otro, ya que los acróbatas deben tener confianza plena uno en otro. Somos amigos, los mejores. Empezamos a practicar juntos desde niños. Nuestra relación tiene un lazo muy estrecho, explicaron Yanting y Dongzhe.

Para ellos, participar en una producción como la de El cascanueces acrobático implica un esfuerzo extra. Como los actores principales no sólo tenemos que aprender a bailar, o hacer las acrobacias, lo más importante es saber actuar porque es un espectáculo; hay que ser una princesa, una estrella todo el tiempo sobre el escenario, y saber comunicarse con el público.

El reto de esta puesta en escena es lograr la combinación de varias artes occidentales y orientales con fluidez. Entrenadores y maestros tienen a su cuidado a los artistas que son profesionistas meticulosos por el riesgo que también implica cada actuación. Para los acróbatas los errores no son una opción, ya que nos podría costar la vida. En ese sentido, nuestro desempeño sobre el escenario es prácticamente mecánico. Nuestro trabajo debe ser perfecto.

Fundado en 1951, en China, el Grupo Acrobático Dailan en México ofrece una versión muy diferente de El cascanueces, el clásico ballet navideño de Tchaikovsky y, aunque en la Ciudad de México estará presentándose a la par de diversas versiones, este show apuesta por la novedad y la mezcla cultural. La reinterpretación que hacen está salpicada de elementos propios: abanicos y trajes regionales chinos colorean a los personajes del cuento que hacen malabares con sombrillas y realizan ejercicios espectaculares.

En noviembre la compañía estuvo en Querétaro y Puebla, entre otras ciudades. Se presentará en Guadalajara este fin de semana y cerrará su temporada en la Ciudad de México del 13 al 23 de diciembre en el Centro Cultural Teatro 1. Hay diversas promociones y paquetes para adquirir los boletos.

Por Carmen Sánchez

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