A la memoria de los muertos

La artista Betsabeé Romero realiza tres ofrendas simultáneas en diferentes sitios, para honrar a las víctimas de Problemáticas sociales sobre las que poco se reflexionan en el arte

El Túnel de las Flores mide 4 metros de ancho. FOTOS: CORTESÍA
El Túnel de las Flores mide 4 metros de ancho. FOTOS: CORTESÍA

Betsabeé Romero (Ciudad de México, 1963) aprovecha la poética visual de la ofrenda de Día de Muertos para hablar de los fallecidos por los atentados por arma de fuego, los migrantes muertos en su intento por cruzar la frontera y los feminicidios en aumento exponencial.

Problemas de la descomposición social que poco se reflexionan en el arte, advierte la artista visual que monta tres ofrendas en diferentes sitios de manera simultánea. La primera es Un altar en su memoria, en el Latino Arts Project en Dallas, Texas; la segunda en el Museo Frida Kahlo y la última en el Centro Cultural Teopanzolco, en Cuernavaca, Morelos.

Las hago con todos los elementos tradicionales de las ofrendas como las flores, las velas, las telas, recipientes de la comida, papel picado, calaveras de dulce, además hago intervenciones en la arquitectura y me interesa mucho que se vuelvan instalaciones que sean habitables y participativas, detalló la artista, quien ha expuesto en British Museum Collection, el Museo de Arte Moderno de la Ciudad de México, el Banco Mundial en Washington, el Museo de Arte Contemporáneo de Portoalegre, Brasil, entre otros.

El proyecto de Dallas, explicó en entrevista, era una propuesta para Filadelfia el año pasado, que no se concretó por la crudeza del tema. Ahora consiguió montarla en este espacio donde evidencia con cifras el peligro de la venta de armas de fuego en Estados Unidos. Por ejemplo, señaló que el 48 por ciento de todas las armas en el mundo están en el país del norte, hay 310 millones disponibles para la venta a civiles y diario mueren 96 personas por una pistola.

Los datos, reflejo de una realidad, no pierden fuerza en la instalación de flores y velas, advierte Romero. Al contrario, utiliza herramientas como el papel picado para construir una metáfora de las figuras humanas que se usan en el entrenamiento de tiro. Y un puente de flores de cempasúchil recibirán al espectador a manera de puerta a este presente violento.

La instalación, afirmó, busca acompañar en el duelo a quienes perdieron un familiar en los atentados recientes, brindar un espacio de comunicación simbólica con los seres que se han ido a través del color, el perfume, la comida y la luz. Para ello, tiene panes de muerto hechos in situ, carpetas de papel picado, recipientes con fruta y con sal, velas escamadas y floreros.

Mientras, en la Casa Azul, la artista hace homenaje a las mujeres asesinadas. Me pareció pertinente hablar del tema en un lugar que fue hogar de una gran feminista mexicana y notar que en los últimos cuatro años se ha aumentado 97 por ciento de feminicidios, un porcentaje muy grave y quería hacer homenaje a esas mujeres, dijo de la ofrenda abierta al público.

En Morelos, inicia el montaje esta semana, y en las tres hay una mención especial a Francisco Toledo y Miguel León-Portilla.

POR SONIA ÁVILA

eadp

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