100 años del Esperanza Iris

El 3 de mayo de 1917 se colocó la primera piedra del recinto escénico (antes fue sede del Teatro Xicoténcatl),

FOTO: NAYELI CRUZ
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La cantante Esperanza Iris cumplió hace 100 años uno de sus grandes sueños: tener su propio teatro, el cual abrió sus puertas en 1918. Un siglo después de ese anhelo, el espacio escénico es uno de los legados artísticos y arquitectónicos más importantes del país.

El 3 de mayo de 1917 se colocó la primera piedra del recinto escénico (antes fue sede del Teatro Xicoténcatl), la construcción inició 12 días después, liderada por los arquitectos Ignacio Capetillo y Federico Mariscal.
Un año después, el 25 de mayo de 1918, La Diva de la Opereta (como se le conocía a la artista) cristalizó su sueño al inaugurar su propio espacio.

Por más de una década, el recinto de Donceles fue considerado el más importante del país. Cuentan las crónicas que antes de presentarse en Nueva York y Latinoamérica, los artistas hacían su debut en el Teatro Esperanza Iris. Enrico Caruso, Anna Pavlova, María Conesa, Giacomo Rimini, José Mujica, Titta Ruffo, Josephine Baker y Leopold Godowsky, entre otros, le dieron renombre mundial.

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Durante la década de los años treinta, con la llegada de la radio y el cine a México, Esperanza Iris adaptó su teatro a las nuevas exigencias de la audiencia y presentó burlesque y revistas musicales. A partir del 13 de septiembre de 1934, el Teatro Esperanza Iris cambió su nombre a Cine-Teatro Esperanza Iris.

A partir de 1953, Esperanza Iris rentó el teatro, sin embargo, ella vivió en el pequeño departamento que construyó dentro del mismo recinto, al cual llamó mi novio ingrato, por el amor incondicional que le tenía a su coliseo.

El 8 de noviembre de 1962 falleció Esperanza Iris. La ciudad se vistió de luto, sus habitantes le lloraron y asistieron al velorio realizado a manera de homenaje en el escenario del teatro. La diva heredó la titularidad del recinto a varios de sus sobrinos.

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A raíz de su muerte el recinto se deterioró y fue abandonado, hasta que el entonces Departamento del Distrito Federal lo compró a una de sus sobrinas. Lo rescató y en 1976 fue reinaugurado con la presentación de la Orquesta Sinfónica Nacional. Es en esta fecha cuando se cambió su nombre a Teatro de la Ciudad y con el tiempo se convirtió en un ícono de la gran metrópoli.

Por su escenario han desfilado Marcel Marceau, Alfredo Zitarrosa, Silvio Rodríguez, Pablo Milanés, Miguel Bosé, Tania Libertad, Armando Manzanero, Joan Manuel Serrat, Mercedes Sosa, Nacha Guevara, Mario Benedetti, entre otros, y también fue sede del Festival OTI de la Canción.

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En 1984 la tragedia volvió al teatro: un incendio le quitó el brillo y afectó la parte superior, lo que ocasionó su cierre. El 20 de noviembre de 1986 volvió a abrir sus puertas y se rindió un homenaje al tenor guanajuatense Pedro Vargas; sin embargo, diez años después, luego de sufrir un daño en la fachada nuevamente fue cerrado. El 9 de abril de 2002, con la puesta en escena Viva la Zarzuela, a cargo de Plácido Domingo, el Teatro de la Ciudad se reinauguró.

 

POR SCARLET LINDERO

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