El luchador

La historia recordará la fuerza del primer gladiador sofisticado por su estilo de vida, pero en el ring arrasó y nunca perdió la máscara (Segunda de cuatro partes)

Foto: Bernardo Coronel
Foto: Bernardo Coronel

El motor del santomóvil emitía un ronroneo suave con tono grave. Su arribo a la arena deslizándose entre el viento, era como aterrizar tras un recorrido de levitación. Unas nubes redondas sostenían al Mercedes Benz blanco 190 SL sin techo. A bordo, El Enmascarado de Plata parecía manejar una cometa, con su capa ondulante como cola. Fue su nave favorita, aunque poseía otras.

La sofisticación llegaba al ring bajo el estruendo de la multitud y las miradas de admiración de todo el bestiario sobre el pancracio moderno. Los rivales podían odiarlo, pero lo respetaban, confiesa su heredero de estirpe luchística, El Hijo del Santo.

Era su forma de ser la que se ganaba ese respeto, ser leal era un estilo de vida para él, comenta.

El hombre bajo el uniforme de superhéroe era Rodolfo Guzmán Huerta, de origen humilde, el quinto de siete hermanos, y que aprendió a luchar desde su niñez forjada en el barrio bravo de Tepito. El ser humano bajo los moretes era opuesto, un chico sensible que gustaba de dibujar y por eso decidió estudiar un tiempo en la Academia de San Carlos, estudios que no concluyó porque la prioridad era comer.

Entrenaba lucha grecorromana desde adolescente y jiu-jitsu entre otras artes marciales.

El escritor e investigador de lucha libre Armando Santos Uruñuela recoge en su biografía Santo, el Enmascarado de Plata que Rodolfo pudo debutar en el ring el 28 de abril de 1934 en la Arena Peralvillo, mientras que la Empresa Mexicana de Lucha Libre documenta que fue en 1935, en el Deportivo Islas de la colonia Guerrero como Hombre Rojo, aunque su hijo dice que fue en 1934 bajo el nombre de Rudy Guzmán.

Después, personificaría diferentes personajes, como El Incógnito, El Murciélago II y Demonio Negro. Ya como El Santo su debut fue el 26 de julio de 1942, en la Arena México, en un principio como luchador rudo, pero al ver el arrastre que tenía entre la gente consideró que iba a ser emulado por sus fans, especialmente por los niños. Fue por ello que prefirió volverse técnico.

Sólo en los cuadriláteros tuvo enemigos, como Blue Demon y Black Shadow, a quienes enfrentó en pareja con Gory Guerrero. Sus topes son muy clásicos, y la llave de a caballo, que es muy famosa, fue una creación de Gory Guerrero, quien era su gran compañero, la inventó y se la regaló, cuando eran La Pareja Atómica.

El icónico luchador se retiraría el 12 de septiembre de 1982 en una memorable lucha 4X4 al lado de Gory, más Huracán Ramírez y El Solitario, para vencer juntos a El Perro Aguayo, Negro Navarro, El Texano y El Signo. La historia de la lucha libre se bañó de argento.

POR HÉCTOR QUISPE

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