Amapola se marchita en la Sierra

La siembra ilegal va en picada ante avance de drogas sintéticas; cárteles tratan de obligar a campesinos a que vendan barata la goma de opio, dice obispo

Amapola se marchita en la Sierra

CHILPANCINGO. Los campesinos de la sierra y montaña de Guerrero enfrentan tal vez una de sus peores crisis: la goma de amapola producida este año está almacenada en sus comunidades. No hay compradores, y quienes escasamente se interesan en ella ofrecen poco dinero.

La cosecha ilegal de esta flor les ha permitido sobrevivir, ante los bajos costos que les pagan por otros productos como maíz, frijol y durazno, así como por la falta de empleos bien pagados.

En los últimos meses, el precio cayó en más de 50 por ciento. De 23 mil pesos que costaba el kilo el año pasado, los grupos del narco la pagan ahora en 8 mil.

De acuerdo con Armando, un joven productor de la sierra de Chilpancingo, este escenario es consecuencia de la llegada al mercado de un activo sintético que se utiliza en la elaboración de la heroína y que tiene la ventaja de ser más barato.

Aunque sabe que cultivan la amapola al margen de la ley, dice que el escenario para él y otros miles de productores guerrerenses no es alentador. Existe el rumor de que el precio podría caer a 4 mil pesos el kilo. De ocurrir así, advierte que sería el fin del negocio, que ha sido la principal actividad económica en los pueblos de esa región.

Foto: Cuartoscuro

De acuerdo con cifras de la ONU, en 2016, Guerrero producía 50 por ciento de la goma de opio, que se utiliza en la elaboración de la heroína que se comercializa en Estados Unidos.

El gobernador Héctor Astudillo Flores ha insistido en que el incremento de la violencia en la entidad es producto de la disputa entre grupos criminales para controlar la producción y trasiego de la goma de amapola.

Según cuenta Armando, una hectárea de amapola produce hasta 20 kilos de goma, y esa superficie puede sembrarse tres veces por año, lo que puede genera un total de 60 kilos que, en 2017, hubieran significado un millón 380 mil pesos.

Con el precio actual, ya no es conveniente sembrar tanto, pues para atender esa superficie se necesita contratar mano de obra, comprar abono y, además, evadir o disuadir a militares para que no destruyan las plantas.

Armando tiene 22 años y lleva tres metido en el negocio. Dice estar consciente de que la amapola es responsable, en gran parte, de los homicidios que ocurren en Guerrero, pero aclara que en los pueblos de la Sierra, donde hay ausencia de gobierno y los programas sociales son inexistentes, ha sido una alternativa efectiva para salir de la miseria.

Para el obispo de la diócesis Chilpancingo-Chilapa, Salvador Rangel Mendoza, quien ha generado polémica por revelar públicamente sus reuniones y acuerdos con grupos de la delincuencia organizada, la caí- da del precio de la goma está colapsando la economía de las comunidades de la Sierra.

Ya están pasando hambre estas personas ¿quién les va a tender la mano? , dijo.

Además, advirtió que esa situación podría elevar los índices de violencia, toda vez que los grupos del narco que aún se interesan en comprar la goma, están presionando a los campesinos a venderles el producto en menos de 50 por ciento de su valor.

Se la están viendo muy difícil y con más problemas de inseguridad. Uno de los fenómenos es que unos cárteles se están agarrando con otros, están tratando de obligar a la gente a que venda la goma barata, y la gente no la quiere, es un problema que ellos están enfrentando con los jefes que manejan la droga, señala.

Ante este escenario, Rangel se ha pronunciado por industrializar la producción de amapola con fines farmacéuticos, como lo planteó Astudillo en marzo de 2016 como una alternativa para frenar la violencia.

Esta propuesta hizo eco en un político guerrerense. El 17 de marzo de 2016, Ricardo Mejía Berdeja, actual diputado local con licencia, promovió en el Congreso de Guerrero una iniciativa para que la Cámara de Diputados reformara la Ley de Salud y los códigos federales Penal y de Procedimientos Penales, con la intención de legalizar la siembra de amapola para uso medicinal.

Su iniciativa no prosperó, pues las comisiones de Salud y Justicia no la dictaminaron; sin embargo, Mejía Berdeja insiste en el tema. Actualmente es candidato a diputado federal por un distrito de Acapulco, postulado por la coalición Por México al Frente. Afirma que de llegar a la Cámara, presentará de nueva cuenta la propuesta.

A su criterio, el hecho de que el precio de la amapola haya caído en más de 50 por ciento, no cambia el escenario. Ve en la legalización una ventana de oportunidad para frenar la violencia y generarle oportunidades a los campesinos.

Parte de la estrategia de seguridad tiene que ver con quitar esa política prohibicionista extrema que ha generado más problemas. Finalmente sigue habiendo una disputa, es un tema de oferta y demanda en el mundo de la delincuencia, la base sigue siendo el tema de la amapola. Se trata de darle una alternativa a los productores dentro de la vía legal porque sí hay una necesidad de fármacos para dolores agudos.

Mientras continúa este debate, Armando enfrenta una situación compleja. La venta de goma que logró en los últimos tres años, le permitió hacerse de una vivienda modesta, pero si el precio del producto no se recupera, las posibilidades de salir de la estela de pobreza se reducirán a cero, dice.

POR CARLOS NAVARRETE

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